Leyendas

La hora del adiós

1 julio , 2009

El 1 de julio es una fecha temida por los futbolistas una vez cumplida la treintena. Ninguno ignora que en esa fecha, algún año, les tocará decir adiós al balón. Hasta a Messi le llegará ese día y creánlo, si por entonces juega en Europa, ese triste momento llegará en tal fecha como la de hoy.
Marca daba ayer una lista de 48 jugadores que quedan en paro. Entre ellos, campeones de Europa como Morientes, Dudek o Maniche y clásicos como Javi Guerrero, Alberto o Quique Álvarez. Pero los grandes tótems que desde hoy han abandonado su condición de futbolistas -y sin esperanza de arrancar un último contrato- son Maldini y Figo.
El primero es la leyenda rojinegra que ha ganado cinco Champions y lideró un equipo segundón hasta converirlo en un grande entre los grandes. Su adiós en San Siro fue una cosa digna de verse, conmovió a los futboleros de todo el mundo. En el recuerdo, su presencia en una zaga con Tassotti, Baresi y Costacurta; un sprint increíble contra Kanchelskis en la Eurocopa de 1996, la fatídica noche de Estambul en que marcó el primer gol de la final, el humor con que se tomaba su trabajo: en cierta ocasión, en Milanello, ni siquiera hizo ademán de ocultar que estaba consultando webs porno en su PC a escasos metros de los periodistas. Se va como un mito, hijo de campeón y padre de un chaval que ya hace cosas como éstas: http://www.youtube.com/watch?v=zXpPD3FpxIg
Por Figo, en cambio, nadie ha vertido una lágrima. Un hombre que ganó el Balón de Oro y el FIFA World Player, un driblador único que trajo su cambio de ritmo y su concepción espacial del regate al siglo XXI. Nada igual desde George Best. Y sin embargo, será recordado como el hombre que pudo ser mito pero que, por fidelidad a su agente, traicionó a todo un pueblo; como el estúpido que logró la gesta de ser capitán del Barça antes de convertirse en persona non grata en Catalunya. Ni siquiera Guardiola, que se ha hartado de glosar la buena persona que es “ese portugués”, ha evitado que en dos ciudades como Lisboa o Barcelona se le llame Judas. Porque el fútbol no es sólo negocio, requiere sentimiento, gestos, complicidad.
Tampoco ha tenido suerte retirándose a la vez que Maldini. Del italiano contaremos enormes historias; del ex madridista, a quien nadie homenajeó en su adiós, responderemos con una pregunta: “¿De quién coño hablas?”.

8 Comentarios

  1. gonzny

    1 julio, 2009 at 23:27

    Quien es Figo?

  2. Albert Martín Vidal

    2 julio, 2009 at 10:02

    Un chaval que dicen que será bueno. Le vi en un torneo de alevines, jugaba en La Rapitenca.

  3. gonzny

    2 julio, 2009 at 13:32

    Oye? Que es esto de 30 kilos por Mascherano para ser suplente de Toure y Busquets y que el Madrid haya fichado a Benzema por 35?

    Que esta pasando?

  4. Albert Martín Vidal

    2 julio, 2009 at 14:56

    ¿Acaso piensas dudar de la capacidad negociadora de Txiki?

    A mí lo que me desespera es la movida ésta de todo el año diciendo que hay que planificar con tiempo y fichar entre enero y mayo, y llegar a julio con un total de cero fichajes. Porque lo de Ribéry tiene excusa, pero el lateral zurdo, no.

  5. Anonymous

    3 julio, 2009 at 7:25

    Por qué tiene excusa lo de Ribery? Si es el fichaje que ha pedido el Pep y lo tenían “apalabrado”…

    Ara que… AL LORO… que no estamos tan mal… el puto Lapuerca se va a parecer al Nuñes a la hora de ahorrar “eurus, no!?!”

  6. Marc

    3 julio, 2009 at 8:56

    Si Ribéry se’n vol anar al Madrid (com diuen) allà ell. Viurà de primera fila l’enfonsament econòmic del club.

    pd: Benzema cobrarà 8,5 milions nets per temporada. Més que Eto’o, Henry, Xavi o Iniesta, per exemple.

  7. Diego

    6 julio, 2009 at 15:42

    Creo que Figo será recordado como un grandioso jugador salvo en Barcelona, donde siempre será un traidor. Pero ojo, no estemos ciego, Figo ha sido un grande y pasará a la historia como tal.

  8. Albert Martín Vidal

    6 julio, 2009 at 18:00

    Muchas lágrimas no vi en Milán, eh? En Lisboa le odian por cómo se fue y en el Madrid sólo piensan en nuevos modos de depilarse las cejas.