Combinaciones

Asombros conyugales

19 septiembre , 2016

La Bestia anda desencadenada. Pasan los años y uno no cree que Messi sea capaz de sorprendernos aún con nuevos gestos, que pueda aún engañarnos la mirada con su magia o desconcertarnos con su actitud. En verdad, uno no esperaría ni la mitad de la mitad de emociones de su espos@ en la cama tras una década de abundante coyunda.

Eso hace Messi. Con más gloria futbolística de la que nadie en activo pueda contar, su inicio de año es el de un juvenil desbocado. Lo que le hizo al Betis fue un derroche de vigor. En Bilbao, arte, y una proeza técnica que en diez años nunca enseñó. Al Celtic le hizo lo que le hizo y en un planeta llamado Butarque nos deja otra joya que no tenía en su Louvre: la increíble asistencia en cinco actos. Levantar, sombrero, cabeza (no la propia, sino la del defensor, así son los poderes de Dios), muslo, y toda para ti que estás solo.

A la espera de afrontar el trauma del gang de Simeone, uno no puede sino sonreírse sabiendo que nuestra rubia platino está en este plan. Su nivel produce inquietud, dudas, angustia. ¿Qué le mueve a jugar así en un desapacible septiembre después del infecto verano que el mundo le dio?

Su canibalismo es tal que podría pensarse que el plan es hacer pasar vergüenza a quienes votarán a CR Ceja para el Balón de Oro. Tal vez quiere que el mundo les señale como a pobres incrédulos que reniegan del genio cuando lo encuentran de frente. O quizás es otra cosa. Quizás estamos, simplemente ante una expresión de felicidad, porque el artista es feliz cuando baja a la obra. Es ahí cuando encuentra los caminos imposibles hacia nuestro asombro, cuando nos convence, un día más, de que ésa ha sido nuestra primera vez.

2 Comentarios

  1. admin

    19 septiembre, 2016 at 23:43

    Y sí, amigos. Vimos a Mascherano de lateral. La cosa empieza a oler a Don Gabri García de la Torre que echa patrás.

  2. Diego

    20 septiembre, 2016 at 8:18

    No hombre, que jugamos con defensa de tres, no te alarmes.

    Brutal el pase en Bilbao!