Clásico

  • El odio honorable

    “El fet que el jueu no estimi el cristià, ni l’irlandès l’anglès, ni el guerrer indi toleri pensar en els americans, no és cap vergonya de la naturalesa humana; de fet,...

  • El cártel y el fútbol

    Hará un par de años escribimos a cuenta de Nicolás Yegros que la principal diferencia entre Messi y su supuesto rival, Cristiano, era la fascinación que ejercen uno y otro sobre el...

  • Oleadas

    Estimado pueblo enlutado: este Barça de la 2013-2014 arrancó con muchos retos. El principal pasaba por revertir la dinámica decadente que comenzó con el adiós de Guardiola. Dicho declive se veía...

  • El homenaje

    Diez años ya. Cumplimos una década de esperanza, sexo tántrico y veneración religiosa y es el momento de hacer balance y darnos cuenta que nadie hizo tanto por alargar nuestras vidas...

  • Vaselina

    Contra todo pronóstico y solo ante el portero, el héroe siente la llamada de la gloria y opta por un golpeo sutil, por una rareza, por una suave parábola.  Falla garrafalmente,...

  • El carrusel del odio eterno

    “Yessir, Your Honour, I did, I wanted to kill the sonofabitch and still do”.  On the road, Jack Kerouac En algún rincón del cosmos se desarrolla un bucle en que Muhammad...

  • Keep calm

    Mi tarde no fue mejor que la suya. Cerveza y gintónics con sabor a veneno. La humillación de ver al segundo equipo de La Banda jugar tranquilo, sonriente y ganando ¡sin...

  • La carrera del siglo (V): ¿Escopeta o gramática?

    Con todos ustedes, el Clásico más descafeinado del año. En una competición que tiene campeón desde hace un par de meses, y que además, como habrán comprobado en los últimos días,...

  • La carrera del siglo (IV): El Baile del Diablo

      “Así, durante un rato, experimentaron la desagradable sensación de escuchar cómo el suelo sonaba a hueco y crujía bajo sus pies, por lo que denominaron al lugar ‘El Salón de Baile del Diablo'”. ...

  • La carrera del siglo (III): Fantasmas

        “El explorador metódico, reflexivo y prudente, de repente, dejó que la oscuridad de la noche antártica entrase en su alma, reviviendo sus miedos, exacerbando sus vacilaciones, haciéndole olvidar su pormenorizada planificación y empujándole...

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