Balance

Las notas (I). Can Pixa.

1 junio , 2012

Desde la segunda jornada de Liga se vio que esta defensa nos iba a dar disgustos. Cierto que son todos los que defienden y que el principal problema ha sido la falta de actitud contra equipos vulgares. Pero señores, no es de recibo que uno acabe la temporada pensando que tíos como Lanzaro del Zaragoza, Ballesteros del Levante o Mariah Carey, del Bigardas United, serían titulares indiscutibles en esta horrenda defensa. Aquí los culpables:

Valdés. 7. Funcionarial. Mucho le agradecemos al pianista: no hay debate en la portería y no comete errores garrafales. Pero también es cierto que los milagros de otros años no han aparecido esta temporada, y que no nos salvó ante La Banda o el Chelsea. Hay voces que le señalan como único capitán del equipo que ha ejercido de abogado defensor de los moc-mocs, la buena vida y la farsa en general. Lo que sí podemos afirmar sin miedo a equivocarnos es que el año pasado Busi padre decidió dejar de entrenarle por desaveniencias con él y que este año su adorado Unzué ha decidido también dejarlo correr para irse con los juveniles. Señores, algo pasa con Víctor.

Pinto. 9. Santo. El gran Tao Pai Pai es el principal responsable del título de Copa que se ha logrado para endulzar la temporada. Hizo una eliminatoria casi perfecta ante La Banda y ha ganado lo único que podía ganar. Estamos a sus pies por su buen humor, su bonhomía y por tener que aguantar a unos tribuneros que la han tomado con él. Desde este foro de seny pedimos, cuando suma 36 primaveras, su renovación vitalicia.

Alves. 7,5. Ligero. En algún momento del año se puso de moda atacarle por sus salidas nocturnas y su falta de profesionalidad. Es cierto que nadie sabe lo que ocurre en el vestuario y que sí parece acreditado que después de 22 títulos su autoexigencia no es la que era. Pero ha sobrevivido a un divorcio cuajando un año serio, manteniendo sus pocos errores defensivos e incorporándose con la guadaña al ataque: una temporada más acaba con más asistencias que Iniesta y las mismas que Xavi (15). Desde aquí pedimos que su salida se haga en condiciones: con un homenaje cojonudo en el Camp Nou y dejando 25 millones buenos en caja. Todos gremlins.

Piqué. 2. Execrable. No es sólo por su pésimo año, es porque veníamos de muy arriba. Es el principal culpable de que el cortijo de Valdés haya degenerado en casa de lenocinio. Seguramente ha ayudado a que Sex se despeñara en diciembre; y algo muy malo debe haber hecho cuando Rosell garantiza su continuidad entre los jaleos del neonuñismo. Cuentan que en el vestuario hay muchos muy hartos de él y nos queda el consuelo de que Vilanova lo sabe. Se libra del rosco porque jugó dos buenos partidos (ambos contra el pobre Athletic) y desde aquí recomendamos una fulminante venta: no creemos en milagros; pocas veces los que se tiran por el tobogán del cachondeo vuelven a ser ganadores psicópatas.

Mascherano. 7. Becado. Un ejemplo de profesionalidad y de bonhomía, un lamentable defensa en lo táctico. Ganador absoluto del Trofeo Barjuan, ha jugado mucho más de lo esperado por las dimisiones de algunos y las lesiones de otros. Por lo demás, gana una vajilla por haber logrado la proeza de acabar dos temporadas consecutivas sin marcar un triste gol. Eso sí, que siga muchos años con nosotros: su actitud es inmejorable y si algún día aprende los secretos de los espacios será un defensa único.

Puyol. 8. Ejemplar. A pesar de esos movimientos ortopédicos, esas lagunas tácticas y esa dificultad sisífica para dar un pase al pie, ha sido el mejor defensa de la temporada. Con eso queda claro qué clase de miserias ha tenido que sufrir el barcelonismo. Juega siempre al 100% de sus posibilidades y sólo queda pedirle que se acuerde de cómo el clan de la caipirinha se choteaba de él para que no vuelva a ocurrir lo mismo con sus amigos moc-mocs. Además, ha batido su récord de goles con cinco dianas que nos han traído el suplicio del Pimerísimo Primer Plano (NSFW).

Fontàs. 3. Lamentable. El amigo Fontàs acaba la temporada con el extraordinario mérito de haber jugado sólo 80 minutos en Liga que le bastaron para convertir en empate una victoria. Fue el día que Aguirretxe pareció Pelé. Sufrió una lesión y desapareció del equipo, abriendo sesudas especulaciones sobre cómo pudo llegar alguien de su nivel a la primera plantilla, más allá de sus amistades. En esta Caverna nos basta y nos sobra con un único dato: pesa 89 kilos. Le invitamos a buscarse nuevo destino, aunque le avisamos de que su lugar está aquí.

Abidal. 8. Heroico. Dentro de 100 años aún se hablará del animal que jugó a fútbol al más alto nivel con un cáncer de hígado. Cuando ha estado, ha sido insustituible pese a no estar a su mejor nivel, pero fue el más rápido de la defensa y se bastó para anotar un golazo contra La Banda en el Averno. Ojalá vuelva. Pocas veces un futbolista se ha merecido tanto el cariño de su gente.

Adriano. 7. Profesional. Compensa el dolor de ojos que produce verle chutar el balón con una actitud intachable y unas estadísticas muy dignas (nueve asistencias, tres goles). Sigue con su manía de romperse cada tres semanas y de salir retratado en los goles encajados más importantes del año. Dicen que dirá adiós para irse a Munich, donde tienen córneas aguerridas y le querrán más; sorprende que el club no quiera retenerlo a pesar de quedarse sin especialistas en su posición. Fue el principal culpable de que Maxwell, el hombre que nunca estuvo ahí, se largara en diciembre.

Los ni-nis. SC. Un año más, la leyenda de los óptimos defensas que suben del B. Ayer fueron todos titulares en la sub 21 española, pero en todo el año sin noticias de Bartra, Muniesa, Planas, etc. La excepción ha sido Martín Montoya, un súperlateral que ha jugado sólo cinco partidos pero que viene para quedarse y para resolver el enigma de si es posible clonar a Alves.

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