Actitud

La venganza del 25 de agosto

1 octubre , 2020

“Mañana en la batalla piensa en mí, y caiga tu espada sin filo. Mañana en la batalla piensa en mí, cuando fui mortal, y caiga herrumbrosa tu lanza. Pese yo mañana sobre tu alma, sea yo plomo en el interior de tu pecho y acaben tus días en sangrienta batalla. Mañana en la batalla piensa en mí, desespera y muere”

Ricardo III, Shakespeare

Muchos fueron malos aquel día. En el día del silencio, de la gente pegada al móvil, de las caras de horror, de la certeza de la tragedia histórica. La bromita y el jijí y el ahora sabréis lo que es el mundo real. Muchos pensaron que había acabado una era, que ya nunca más seríamos especiales, que ni teníamos aura ni éramos ya el pueblo elegido. Ocurrió el 25 de agosto y la crisis de los misiles se alargó, y no olvidaremos.

Cuando el Dios del Fútbol dijo que dejaba el Barça fue un día en que muchos se acordaron de nosotros. Le veían de azul celeste, le veían gritando goles en otro lado, conocían nuestro duelo, hurgaban y salpimentaban la herida.

Pero es 2 de octubre y Messi ya grita goles de azulgrana. No los mete, los grita. Lo hace en un equipo que ha conocido la vergüenza del no ganar nada, del no jugar a nada, del 2-8 universal; en un vestuario que sabe que el pasado año fue derrotado por un doble pivote por alfabetizar que componían Pelemiro y Valverde. De pronto, todos corren. De pronto, Ansu. Y en la punta de lanza, La Bestia Parda dedicada al noble arte de la venganza.

Venganza de los que celebraron que se rompiera la alianza más fructífera de la historia de este juego. Venganza de los que quisieron monetizar el desastre. Venganza de la aluminosis que corroe este club, esta ciuda, esta civilización, y que responde al nombre de nuñismo. El último baile, amigos, no será un waltz romántico. Será una haka sádica y cruenta. El 10 sigue aquí y conocemos los sudores de vuestras noches de pesadilla.

Sea yo plomo en el interior de tu pecho. Despespera y muere, La Bestia te busca.

9 Comentarios

  1. admin

    1 octubre, 2020 at 23:50

    Nos basta en España? Claramente. Sólo por volver al Bernabéu a sembrar el pánico ya merece la pena. Nos basta en Europa? No subestimen el poder de la venganza.

    • Joan Jordi Coderch Peidro

      2 octubre, 2020 at 9:51

      Tant de bo… “la venganza es un plato que se sirve frío”

    • Frederic

      2 octubre, 2020 at 9:51

      Una bella palabra: equip.

      • César Balseyro

        2 octubre, 2020 at 13:15

        No somos un verdadero equipo porque nos obligue la norma de un reglamento. Lo somos cuando soñamos y queremos un mismo ideal, y odiamos a los mismos enemigos.
        Entonces, y sólo entonces, tiene sentido organizarse para luchar. Y que cada uno aporte lo mejor de sí mismo. Messi y cualquier culé, en el campo y fuera de él. Si se ha levantado el “hacha de guerra”, no es tiempo de unidad para todo el barcelonismo universal, que en esta encrucijada en la que nos encontramos significa continuidad, sino de saber quiénes se apuntan a esa lucha, y quienes prefieren que todo siga igual, regido por los mismos que nos han traído hasta aquí, o sus sustitutos. Si los goles en el campo sirven para potenciar ese espíritu guerrero del nuevo Barça, seré el primero en celebrarlos, pero si van a servirles a los nuñistas
        para acabar mandando otra vez, entonces esas pequeñas victorias no valen una derrota tan grande.

    • César Balseyro

      2 octubre, 2020 at 10:30

      Jajaja, me imaginaba Albert que mi último comentario sobre nuestra Bestia provocaría en tí un arrebatado acto de fe ciega y vehemente. Si recurres a la épica de Ricardo III, es que necesitas tocar el cielo con la yema de tus dedos para ahuyentar sombríos nubarrones. Soy consciente de que al impulsarte con las alas del gran poeta por excelencia, mi venerado William, sólo le permites a cualquiera que se atreva a objetarte una simple coma, asumir la condición de zafia y ruin mosca cojonera. Aún así, estoy dispuesto a asumir dicho papel. Todo sea por amor a mi verdad.
      A ver, por supuesto que valoro como merece que, con la que ha estado cayendo, Leo siga gritando los goles del Barça cuando no los marca. Bien matizado el gesto, Albert. Es una incuestionable declaración de su amor por este club. Por ahí no sólo no tengo nada que objetar, al contrario, chapeau. Pero querer al Barça es también odiar todo lo que intenta destruir su grandeza. Y si tienes evidencia palmaria de que esta directiva y toda la muy arraigada escuela nuñista es un cáncer extremadamente nocivo y corrosivo para los valores del alma culé, y de la ciuda y de la cultura catalana, tienes que luchar con todas tus fuerzas para que sea removida y cuanto antes deje de llevar las riendas. Y si Messi decidió salirse de su rol como profesional contratado y como un culé más que quiere al club de sus amores, ¡con el inestimable apoyo de su amigo Luis!, se atrevió a declararle la guerra a esa nefasta directiva, lo que no puede hacer es pedir disculpas “por haber causado molestias”, ni a la afición ni a nadie, por un acto tan valiente y honesto. Enfrentarse a los mandatarios del club y, con los galones que le concede su trayectoria gloriosa luciendo la camiseta blaugrana, exigirles que rectifiquen sus desastrosas decisiones si quieren seguir contando con él, no es algo de lo que Leo deba avergonzarse, sino que es un acto que le honra y mucho, como persona. En todo caso, a mi juicio, es algo que debería haber hecho mucho antes, traspasar las líneas del césped y mojarse mucho más en esos otros asuntos presidenciales cuyas decisiones estaban hundiendo al club, porque él hace muchos años que dejó de ser sólo un jugador del Barça. Al atreverse por fín a meterse en el terreno en el que a los directivos podía desafiarles, demuestra que no sólo le interesa cobrar su ficha, sino que no soporta ver cómo unos pingüinos con corbata que no tienen ni puñetera idea de fútbol, y a lo que se ve tampoco de números contables, están degradando al equipo. Y en vez de acomodarse en su privilegiada situación, se atrevió a ponerlo todo patas arriba con sus quejas públicas que culminaron en ese célebre fax. Por un acto de rebeldía tan noble como generoso nunca se debe pedir perdón. Algo así , por ejemplo, nunca lo habría hecho fraude CR7. Ese sólo se preocupa por su ficha y sus derechos de imagen, el camino que siga el club que le contrata se la pela, tal como demostró en su salida de la Casa Blanca. Habló con sus abogados, elaboró una estrategia de salida sin decir ni mu al club y cuando todo estaba atado y más le convino, lo soltó de sopetón como hecho consumado. Si observamos los detalles de lo que hizo Messi, su falta de estrategia fue total. Fue improvisando sobre la marcha, a medida que se iba calentando al acumularse los despropósitos en las oficinas del club. Si Bartomeu pudo incumplir su palabra de dejarle marchar al acabar la temporada y hacer valer esa torticera cláusula de los 700 millones, es precisamente porque Leo no planeó de antemano nada. Si hubiera querido sólo mejorar su ficha, y si hubiera sido CR7, hace años que se habría ido gratis a cualquier club del mundo, con Guardiola o sin él. Sí Albert, ya sé que al lado de tu poesía sublime, mi comentario y mis datos quedan muy prosaicos, pero es importante reivindicar la grandeza de ese gesto de Messi, del que nunca debió disculparse.
      Y por supuesto mantengo mi propuesta de que esta guerra no la lideran sólo los goles y los gritos de Messi en el campo, sino el gran capitán que todos los culés, y muy especialmente cada socio con derecho a voto, debemos descubrir dentro de nosotros. En esta guerra que más importa, todos podemos ser
      Brave Heart.

      • César Balseyro

        6 octubre, 2020 at 12:29

        Bueno Albert, parece que la moción de censura va camino de prosperar y, salvo debacle de última hora, ya estamos muy cerca de vencer en esa batalla. Pero como la guerra que importa se parece mucho más a una retorcida partida de ajedrez que a un enfrentamiento entre cornamentas de ciervos machos durante la berrea, si aspiramos a ganarla, conviene pensar movimientos ulteriores e intentar anticiparnos a lo que va sucediendo.
        Uno de los efectos colaterales de mis ya numerosas entradas en tu blog para subir mis comentarios, ha sido el de encontrarme en mi móvil páginas de cotilleos deportivos que yo nunca habría buscado. Las seleccionan los algoritmos de Google. Dan por hecho que si entro en tu página también ha de interesarme cualquier artículo deportivo ¡qué sabrán ellos del loco de la colina que suscribe tus poemas cavernícolas! Y de entre ese maremágnum de bazofia periodística que acostumbra a contarnos lo que uno que pasaba por ahí les contó que un conocido les había sugerido que había oído decirle a otro que había recibido un soplo de un supuesto confidente, había un titular que decía “noticia bomba”: “Ya se sabe a qué vino el cambio de actitud de Messi con respecto a Bartomeu”. La hipotética revelación argumentaba que el todavía presidente había pactado con el capitán del equipo, bajar el tono del enfrentamiento a cambio de asegurarle que iba a dimitir si prosperaba la moción de censura. Sin dar credibilidad a ese chisme, lo que sí podemos es analizar ese escenario en el caso de que fuera cierto. Y a mi juicio, de haber llegado a ese trato, nuestro Messi habría cometido un error. No sé si grave o leve, pero un error seguro. Y los motivos que me llevan a esta conclusión son éstos:
        1. Alguien que según el propio Messi, ya ha faltado a su palabra una vez, puede seguir haciéndolo infinitas veces. Simplemente no debes tratar con él, si ya te ha demostrado no ser de fiar.
        2. A estas alturas de la película, que esta junta directiva, casi diría que en funciones, dimita o no, ya no es un logro decisivo, pues con un currículum plagado de fracasos están totalmente amortizados. El binomio Rosell&Bartomeu ya es irrelevante. Lo que ahora hay que evitar es que ese dúo nefasto, el nuñismo lo convierta en un trío fatal que acabe con nuestro Barça.
        3. La compleja reglamentación de los estatutos del club hacen asumir un porcentaje de deuda a quien no ha sabido gestionar bien los presupuestos, y parece ser que quedan exentos de esa obligación si deben irse antes de completar su mandato. Por una vez que se obliga a los mandatarios a asumir pérdidas, resulta que se les facilita esa artimaña legal para que puedan escaquearse. Al menos se les obliga a salir por la puerta de atrás. No como los políticos que después de arruinar al país, construyendo aeropuertos sin tráfico aéreo, monumentos faraónicos que acaban abandonados o blindar contratos de radiales madrileñas o castores tarraconenses, se van de rositas sin tener que pagar ni un euro de su bolsillo, y a forrarse con su agenda en las puertas giratorias. Pero aunque no sea lo mismo, parece que a Bartomeu, si podría interesarle esa salida anticipada. Así es que no había que ofrecerle nada a cambio, ni firmar ninguna pipa de la paz, en aras de la unidad, cuando sigue levantada el hacha de guerra.
        En consecuencia, tanto si tuvo lugar esa negociación como si no, si yo fuera amigo personal de Leo, lo que le aconsejaría es que se mantuviera lo más lejos posible de estos tipos, pues con su trato cercano, no ganará nada y siempre saldrá perdiendo.
        Lo que también le aconsejaría es que, ya que se ha ido su gran amigo Luis, intentara acercarse a otros pesos pesados de la plantilla. Hablo de Piqué. Tú Albert, sueles hacer que todo tu mundo culé gire en torno al único gran dios al que adoras. Yo soy más politeísta y en mi firmamento pueden brillar muchas estrellas sin que la luz de una, eclipse a la de ninguna otra. Para mí Piqué es muy especial. Los que venimos de generaciones anteriores a la suya sabemos valorar su presencia. Los que habíamos nacido bajo el yugo del poder blanco, siempre favorecido por los poderes fácticos del régimen, nunca olvidaremos el regalo eterno de Cruyff con aquél 0-5 en el Bernabeu. Yo era entonces un adolescente, y puedo dar fe de que ese flechazo perdura en mi memoria con toda,su carga emocional. Tampoco las trampas de Núñez intentando hacerle fracasar, por eso seguimos odiando esa tradición en sus descendientes. Y tras la creatividad inteligente de Guardiola, apareció Piqué, con su desparpajo, sin los complejos que habían acobardado a varias generaciones de culés. Cuando la media hispánica era de 1,70 m. o poco más, él miraba desde sus alturas estratosféricas. Parecía determinado filogenéticamente a destacar, a romper los moldes. Destinado a grandes gestas. ¡Y vaya que las realizó! Entró a saco, acaparando trofeos y culminando con el gran éxito de Suráfrica. Y no me refiero al mundial con España, sino a volver junto a la rutilante estrella de Shakira. Calma, Albert. No tengo ninguna intención de convertir tu agujero en un nido de prensa rosa. Lo que quiero resaltar en la psicología de Piqué, es que alguien acostumbrado a soñar a lo grande, y a realizar sus sueños superando barreras que para otros parecían insalvables, no puede conformarse resignado con las estrecheces de este escenario pandémico. Y no me refiero sólo a la del coronavirus, sino también a la que ahora padece nuestro Barça, todavía ingresado en otra UCI, mientras recibe el oxígeno de los ilusionantes goles de Ansu Fati y el despertar de Coutinho, al que le ha infectado otro virus nuñista que podría acabar resultando igualmente letal. Y que yo sepa, ni Guardiola ni Piqué, con todos los triunfos que acaparan en sus vitrinas, no han sido todavía capaces de conseguir que la Selección de Catalunya juegue en la Liga de las Naciones.
        Y qué mejor trampolín para alcanzar ese logro futuro que conseguir un Barça, que ha sido y sigue siendo más que un club, posicionado a favor de esa causa, en vez de permanecer como hasta ahora como un lamentable invitado de piedra, imparcial e impertérrito.
        Soluciones extraordinarias, para una crisis del Barça, futbolística y financiera, también extraordinaria.
        ¿Son delirios calenturientos de mi ingenuo niño culé que no se cansa de soñar en blaugrana? ¿ Tal vez esas alianzas soñadas en mi imaginación , ya se podrían estar fraguando? No puedo saberlo, Albert, pues a diferencia de esos colegas tuyos que venden exclusivas con informaciones privilegiadas que compran a los amos del cotarro, a cambio de dorarles la píldora, yo sólo escucho lo que dicen mis intuiciones. ¿Y cuáles son sus fuentes? ¿ De dónde procede ese misterioso fenómeno, hasta ahora insondable, que tan alegremente llamamos Conciencia? Ni puta idea. Y el que afirme saberlo, no es más que un farsante.

        • César Balseyro

          7 octubre, 2020 at 11:02

          ¡Y un último comentario! Lo siento, Albert, pero no puedes hablar de una venganza envuelta en la épica de Shakespeare, y pretender que mi respuesta sea breve y recatada. Siempre hay mucho abuso que vengar, y ya sabes que a mí eso de poner la otra mejilla, no me va. En cualquier caso, no temas. Tanta literatura hay pocos molares dispuestos a triturarla y pocos estómagos capaces de digerirla. Lo más probable es que mis comentarios sean olímpicamente ignorados desde su primera palabra, a efectos prácticos inexistentes, y no perjudiquen el buen nombre de tu caverna. Aún así, aunque a estas alturas, tú seas mi único lector, vale la pena seguir comunicando lo que pienso y siento. Incluso si tú tampoco me leyeras, también seguiría siendo válido si hiciera posible que pudiera leerme a mí mismo. Como puede verse con claridad, no es ni el beneficio crematístico ni la fama lo que busco al escribir, sino hallar respuestas.
          Aunque lo parezca, cuando en mi comentario anterior me metí deliberadamente en el espinoso jardín del independentismo catalán, no perdí el buen juicio que pudiera quedarme. Soy muy consciente de que nuestro Leo Messi no siente simpatía por esa causa, sino que más bien le genera inquietud. Temor por el futuro del Barça y por su proyección internacional. Al igual que muchos residentes en Catalunya, que lo ven como un “enredo y un follón peligroso”, que preferirían no verlo prosperar. Desde los púlpitos del poder y sus consejos de zelotes guardianes del orden políticamente correcto, se ha elaborado tanta estrategia de desinformación y se ha bombardeado con tanta fake new , que cualquiera puede quedar abrumado, confundido e intoxicado. Así es que, por mi parte, sabiendo que en este asunto la pedagogía es misión casi imposible, intentaré oponer mi granito de arena frente a este tsunami oceánico.
          Mientras desde la España profunda se gritaba “a por ellos” y las policías recibían órdenes de sofocar ese “disturbio” a porrazos, porque un ciudadano con una papeleta en la mano que declara su voto con la intención de depositarla en una “siniestra” urna, se había convertido en un delincuente extremadamente peligroso, transgresor de un orden constitucional monolítico, sólo interpretable desde un único dogma de infalibilidad papal, los voceros mediáticos del régimen tocaban las trompetas del apocalipsis que abrirían los 7 sellos. Y las 7 copas derramarían sobre la desdichada población catalana todos sus contenidos de plagas, hambruna, muerte y Hades. Sincronizados con dichos voceros, y para que su terrorífico anuncio resultara más creíble, las muy arraigadas instituciones bancarias y sus entramados financieros, ordenaron un éxodo masivo de capitales, para que su patrimonio y el de cualquier cuenta corriente particular quedarán a salvo del inminente corralito que les iba a arruinar a todos sin excepción.
          A ver, seamos sensatos y utilicemos nuestro cerebro para algo más que para sostener un matojo de pelo. Si la independencia de Catalunya llegara a consumarse como un hecho jurídicamente consolidado y aceptado por otras naciones ricas, el apocalipsis real lo iba a acabar padeciendo, y no a muy largo plazo, la economía del resto de esa nación llamada España. El efecto contagio de esa corriente independentista iba a transmitirse como la pólvora al País Vasco, y todos los muros de contención que el PNV había establecido para que las aspiraciones abertzales fueran su negocio, mientras perpetuaban sus privilegios y mantenían a raya a los más radicales, se vendrían abajo. Y a sus dirigentes no les habría quedado más remedio que adherirse a las exigencias de independencia real. Y sin sus dos “regiones” más ricas, Madrid hubiera sido incapaz de financiar a todos los reinos de Taifas que componen sus demás autonomías. Y en ese sálvese quien pueda, sí es cierto que habrían intentado usar la fuerza de su ejército. pero el neofranquismo ya no es el viejo franquismo. Los conceptos de Dios y Patria han sido sustituidos por el tejido unitivo del dinero que generan las multinacionales del Ibex, y aunque intenten seguir vendiendo valores patrióticos, su ejército de reclutamiento obligatorio está ahora constituído por soldados a sueldo que vienen de muchos lugares. Dudo mucho de su eficacia como aparato represor sostenido en el tiempo, y sus nuevos valores económicos, nunca tendrían la fuerza de convocatoria que sí tuvieron los viejos en la insurrección del general Franco. Así es que básicamente de lo que trataban es de hacer creíble el farol. Como tú subtitulaste con el hombre del saco, en aquél “os váis a enterar”. Y el farol coló, se lo creyeron todos, empezando por los políticos catalanes más fáciles de asustar, y siguiendo por los teóricamente más irredentos, como quienes acabaron comiendo quesos en cantones suizos, pues “iba en serio, pensaban matarnos de verdad”. Y de haberse producido ese choque, lo que muy probablemente sí habría acabado sucediendo, es que los mismos capitales que huyeron de Catalunya para crear un clima de pánico entre la población, se habrían largado raudos y veloces de España hacia otros países más seguros y prósperos. Ya se sabe que la bandera del dinero se sitúa donde más conviene ondearla. Y si no hay fondos para pagar los contratos de los militares a sueldo ¿seguirían trabajando gratis?
          Por supuesto, todo el relato que acabo de construir, es una especulación hipotética que no pretende discutir la legalidad de ninguna sentencia del Tribunal Constitucional, pues sus sentencias son firmes y son las que son. Con mi ficción literario, Sólo intento responder a toro pasado a la pregunta,¿ qué habría sucedido si…? Y yo soy el primero que cuestiona la validez de mi respuesta. Quizá me equivoque en el análisis de los hechos, y tal vez no hubiera sido así, pero ya es irrelevante, pues lo que sí sabemos es que no sucedió.
          Lo único que pretendo al recordar esos hechos, es que hagamos, de vez en cuando, alguna gimnasia mental además de la corporal, y no nos traguemos a pies juntillas todo lo que nos cuentan los medios de comunicación, ni tampoco las conclusiones de los supuestos medios neutrales identificadores de bulos. Siempre hay interés detrás de cualquier grupo empresarial. Ya sé que no es nada fácil, pero es aconsejable aprender a pensar por uno mismo, pues ese es el autogobierno prioritario que debe intentar conquistar cualquier conciencia adulta. Sin ese logro personal, todos los demás autogobiernos colectivos están condenados al fracaso.
          Y puestos a temer apocalipsis inminentes, mucho más peligroso que el conflicto catalán es la actual pandemia, los desastres que está causando en la economía global, y la ineptitud negligente de muchos de nuestros actuales gobernantes. Pueden tener la tentación de hacer estallar viejos conflictos con enemigos externos, para mantener el orden interno a salvo de sus propias poblaciones, y eso sí que es extremadamente peligroso. Mucho más que la crisis de los misiles cubanos del siglo pasado, pues aquella garantizaba la total destrucción, y esta reacción en cadena pueden iniciarla con armanento convencional, creyendo que pueden controlarlo.
          Pero siendo optimistas, y pensando que salimos de ésta, vuelvo a Messi, a Piqué y al Barça. Si yo estuviera en su lugar, no perdería muchas horas de sueño por cómo va a quedar el club en futuras competiciones. Con un panorama tan revuelto como el actual, igual que los grandes bancos están obligados a sobrevivir mediante fusiones, también los grandes clubs de fútbol es posible que decidan reorganizar sus ligas para hacerlas más rentables. Y fusionen en su competición los mejores clubs de sus países, algo así como una champions más extensa, dejando a los Langreos, Sestaos, Alcorcón o Getafes arruinados, compitiendo solo a nivel local, tal como empezaron a darle patadas a un balón con el pie. O quién sabe cómo puede acabar esto, pero lo que, a estas alturas de la película resulta absurdo, es aferrarse a creer que todo va a seguir como hasta ahora, y tomar decisiones para acoplarse a un futuro incierto antes de que se defina.
          Además, para terminar Albert, tú hablabas de venganza. Y es obvio que con este comentario tan insufriblenente extenso, me estoy vengando de tu blog por infectarme mi móvil de búsquedas de bazofia periodística. Y también es la venganza justa que le pido a Messi y a Piqué, sabiendo unir sus fuerzas contra todas las lenguas viperinas que odian al Barça y desean verles enfrentados, y contra aquellos que intentaron denigrar su imagen en aquello que se ha bautizado como el “Barça gate”.

  2. El Último de la fila

    10 octubre, 2020 at 13:41

    Todo el mundo sabe que Di Steffano, Pele, Cruyff, Maradona, jugaron su mejor fútbol y alcanzaron su cenit competitivo a los 34 años, por eso con Messi este año triplete y nuevos records seguros ( ironia modo on).

    Este es el pecado mortal, el sacrilegio que nos ha llevado hasta aqui después de Turin, de Roma , de Liverpool y ahora después del 8-2. Después de grandes hecatombes le ganamos un par de partidos a equipos mediocres, cuando no que flirtean con el descenso, y la prensa barcelonista ya vuelve diciendo que somos: EL MILLOR EQUIP DEL MON.

    Sin nueve, con solo dos centrales, con los pilares del equipo lleno de jugadores prejubilados(Busquets, Alba, Pique, Messi), y con un sistema de juego que es ajeno al Barça, vamos a ganarlo todo arrasando como en el 2008. CLARO QUE SI GUAPIS.

    • César Balseyro

      10 octubre, 2020 at 18:38

      Me parece, penúltimo de la fila, que no has captado el significado de la palabra venganza. Lo entiendo, demasiada literatura. Te lo resumo: estamos en guerra, están preparadas las katanas de algunos culés para cortar todas las cabezas que hagan falta (metáfora modo off, sobre todo teniendo en cuenta la idiosincrasia nuñista fenicia catalana, poco dada al enfrentamiento frontal que, por ejemplo, caracteriza a los vascos). Algunos reconocemos esta empresa como una gesta de enorme dificultad, casi una quimera. Pero lo que sí sabemos es que ésto no puede seguir así, y nos atrevemos a soñar con transformar radicalmente las estructuras de este club al que queremos. En ningún caso, nuestra actitud implica falta de autocrítica o negar la desastrosa realidad actual de nuestro Barça. Si nos creyéramos el millor equip del mon, qué sentido tendría pelear en ninguna guerra. Estaríamos celebrando en Canaletas, hartos de vino ¡y sin mascarillas! ,que en los tiempos que corren equivale a meterse un viaje de peyote.

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