Cavernícola

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  • Los nunca vistos (VII): Raül G.

    Álex S. murió en 1993 siendo un niño. Su nombre invoca desde entonces una sombra de desgracia y de dolor a la generación de los Salesianos de Rocafort que aprendió un...

  • Compromiso

    Se quejaba Bunbury que «para siempre» le parece «mucho tiempo». Nunca me intimidaron sus palabras. Servidor, de natural sencillo, opina que algunas cosas no deberían cambiar ni ahora ni dentro de...

  • Cerrado por secuestro

    Dorsal 4: S. Gramos.

  • Perseverar

    Aquel equipo de colegio iba de rojo. Participaba en la Liga escolar, sinónimo de una competición donde los gordos, los malos, los negados, todos tenían su ración de minutos. El entrenador...

  • El poder de la mandíbula (y II)

    Es buena verdad que en el fútbol se conoce a la gente. El asombro del balón flotante y los desafíos a la ley de la gravedad desnudan a los jugadores más...

  • El encuentro

          Si no me he perdido en mi genealogía, creo recordar que la Casa Fuster acogió a principios de siglo XX el taller de un bisabuelo. Hoy alberga uno...

  • El guardián del manicomio

    ¿Es posible fiar todas nuestras dudas existenciales en lo que a fútbol respecta a un sólo libro? ¿Existe un equivalente balompédico a la Biblia, el Corán o el Torá? Más aún:...

  • Finalistas (I): Los secuestrados

    Cuando empezó el Mundial, en este foro quedó escrito que España era la selección que mejor tocaba el balón. Fue una estupidez. Esta selección no es la de 2008 con Luis,...

  • Convicciones

        La política, entendida como espacio de polémicas de barra de bar, encuentra en el fútbol los mismos ejes que distinguen la contienda partidista en este mi país: el identitario...

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