Bajas pasiones

Los rencorosos

24 noviembre , 2013

Goya, Van Gogh, Baudelaire o Nietzsche habrían conformado una curiosa delantera de genios. Peleados con el mundo y perseguidos por sus propios fantasmas, su genio creador procedía de algún oscuro lugar. De una rabia, de una incomprensión, de una falta de armonía con el planeta. 

Esta semana hemos podido ver sobre los terrenos de juego a dos herederos de los artistas malditos. Ibrahimovic, un señor que juega a ser Dios y que en ocasiones dice serlo, se encontró frente a sí a Cristiano, el multigoleador que a cada celebración entona un chirriante yo, mí, me, conmigo que pone los pelos de punta a los responsables de la seguridad de los estadios. 

Cristiano y Zlatan han incubado un odio la mar de productivo. Las exhibiciones que se les recuerdan son incontables a estas alturas de su carrera -permítanme decirles, sin ocultarles una gozosa sonrisa, que uno camina hacia los 29, el segundo hacia los 33- y cada poco tiempo dejan un trazo memorable. 

Y sí, lo hacen desde el odio. 

Quién sabe: tal vez el dolor que acecha a Cristiano e Ibra mana de una falta de serotonina, de una infancia demasiado humilde, de unas madres que les racaneaban los abrazos o de una humanidad que no se arroja a sus pies por allí donde pasan. En cualquier caso, es una suerte que en tiempos de Youtube podamos disfrutar de semejantes furias creativas.También es una suerte que a cada momento podamos recordar que Pelé o Maradona jamás desprendieron odio con su juego. Lo suyo era otra cosa, una comprensión natural, una vocación lúdica, un acto de realización personal. 

En última instancia podríamos decir que rencorosos de la talla de Ibrahimovic, Cristiano o Eto’o nunca habrían alcanzado la mitad de su nivel sin la presencia de genios superiores en su mundo que les obligaban a luchar, a morder, a jurar en arameo. Entretanto, estos genios superiores, estos Ronaldinhos e Iniestas enterrados en la simpatía de todo un planeta, ni se enteraban de que desde algún lugar alguien les miraba de día y de noche con gesto torcido. 

Hay cierta fidelidad poética en algunos odios. No menos poética es la indulgencia con la que, desde las alturas, les contempla Messi. 

6 Comentarios

  1. admin

    24 noviembre, 2013 at 15:45

    ¿Se han dado cuenta, hablando de rencor, de que cuanto más hace Sex peor juega el Barça? Valiente bodrio el de ayer.

  2. gonzny

    24 noviembre, 2013 at 17:29

    Desde la vocación lúdica de un genio. Sin lugar para el odio…

    http://www.youtube.com/watch?v=tkyX64kSxek#t=30

  3. Nuñito de la Calzada

    25 noviembre, 2013 at 0:10

    No li aniria gens malament a Messi en aquests moments que li vinguera un rampell d’odi, per exemple, per haver perdut la pilota d’or, i així decidira tornar a ser el que era.

    • admin

      25 noviembre, 2013 at 16:07

      Al cap hi té Marcaná. El dubte és si ens convé que guanyi o que palmi.

  4. admin

    25 noviembre, 2013 at 10:58

    No sea tramposo, Gonzny, fíjese que hablo de lo que transmitían con su fútbol, sus goles, sus celebraciones.

  5. Nuñito de la Calzada

    27 noviembre, 2013 at 0:16

    No cansa ja que aquest senyor es dedique a fer declaracions així al final dels partits quan n’és un dels màxims responsables? Encara li recorde les del Bayern. I jo que pensava que era recuperable… http://www.mundodeportivo.com/20131126/fc-barcelona/pique-hemos-jugado-horrible_54394551741.html

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