Champions

El depósito

21 febrero , 2019

Andamos llorosos y quejosos y nos vemos camino de alumbrar una Nueva y Horrorosa Criatura Doliente. Sería ya la cuarta, agotadas tenemos las entrañas. Hablamos del fenómeno nos-han-vuelto-a-echar-de-la-Champions-y-yo-ya-lo-vi-venir-en-el-Gamper. Y en este rincón analfabeto, ciego y sordo nos rebelamos. Hizo un partido decente el Barça en Lyon. Concedió dos chuts desde fuera del área en 90 minutos. Y rondó durante hora y media el área rival.

Hay un par de asuntos que debemos aceptar y conceder a The Catastrophists:

El primero es que al tradicional bajón físico de febrero hemos añadido un cráter de forma en varias piezas claves. Enumeremos: La Bestia Parda se lesionó hace tres semanas y ha perdido fulgor, en ello estamos. Suárez está culón, es el Suárez de septiembre. Dembélé también vuelve de lesión y no se comporta como un meteorito, se asemeja más a un TGV. Rakitic, dicen, anda fundido. Sergi Roberto culmina su peor trimestre como azulgrana y Coutinho anda en las profundidades de su saudade futbolera.

Su recuento es exacto: sostienen al equipo un porterazo, su zaga y el tal Busquets, que no siente, no padece.

El segundo asunto, más preocupante, es que a estas alturas de la temporada las piernas de nuestros veteranos multicampeones de todo se recuperan con dificultad de un gran esfuerzo. A saber: ¿Cuál fue el precio de la impresionante riada de fútbol contra el Sevilla? Una sequía de tres tristes empates sin fútbol, Valencia, Banda, Athletic, al que se podría sumar la esforzada recuperación de Lyon. Esas piernas necesitaban descanso. ¿Cuál será, pues, el precio a pagar por la mala puntería del martes?

Imprudentes y habituados al fracaso y al sonrojo, se lo diremos: dénse por eliminados de la final de la Copa del Borbón. Dénse por eliminados porque hará muy santamente Valverde, en vistas de que al Olympique no se le ha rematado en la ida y de que visitamos el Pizjuán y el Cuernabéu en dos jornadas consecutivas, tirando de Kevin-Princes para la Copa. Y hará bien: cicatero como es, cobarde y entregado a La Mara, esto lo borda: rotaremos, caeremos eliminados, y ya.

Pero amigos, permitan que nos inmolemos y entreguemos otro rehén al destino: a cambio de eso, el Olympique sucumbirá con estrépito en el Camp Nou y no deben preocuparse. No vimos en ese perseguidor del PSG a un conjunto que te haga tres ocasiones, sí vimos a La Bestia perseguir rivales y a Busquets hincharse a robar en tres cuartos de campo.

Podemos seguir llorando en abundancia, sí, es nuestro derecho, es nuestra añoranza del tiempo en que el cielo era azulgrana. Pero en tres semanas estaremos líderes con seis puntos de ventaja en la Liga y en cuartos de una Champions sin Juve y sin Bayern. Mejor aún: febrero será historia, asomará la primavera y el depósito dejará de sonar hueco como un olvidado ataúd de latón.

2 Comentarios

  1. admin

    21 febrero, 2019 at 22:10

    Calma, amics, y vamos con ese Pizjuán chungo.

  2. salva10r

    21 febrero, 2019 at 22:19

    Añadamos también a todas las pegas una que tampoco es pequeña: la ausencia de Arthur.