Cruyffistas

Todos odian a Xavi

11 noviembre , 2022

Nos vamos de parón líderes, con dos puntos sobre una Banda intratable y valiente anaconda mirando al Mundial. Hemos jugado 14 partidos, con una única derrota y cinco goles encajados. Hemos jugado siete buenos partidos en la mitad de esos 14, con tres o cuatro actuaciones lamentables y otras tres o cuatro de esa tristeza en que buscas (y encuentras) el cinco justito. Todo ello con un equipo en construcción, con fichajes en todas las líneas, con una buena plaga de lesiones, gente que no se afeita y un Dembélé intocable. Uno diría que tiene mérito. Pero uno comprende que está solo.

Tras detallado análisis, hemos detectado un total de cinco grupúsculos de culers que desean con todo su corazón negro que el Barça pierda y Xavi sea decapitado. ¿Doctor, es grave? ¿Son muchos, cinco grupúsculos? A ver, amigo paciente de la UCI, usted ha visto el traje de astronauta que llevo, usted ha visto la pasta que estamos gastando en cambiarle los pañales cada cuatro horas. Está usted bastant fotut y ya puede correr a meter en el testamento su Passat del año 96. Sí, es grave: hablamos de dos terceras partes de la masa social total.

A saber:

Nuñistas 20-N (17%). Ay, estos animalicos. Toda derrota del proyecto de Laporta compensa un mes sin sexo. Suponen la tercera parte de esa mal de todos los males que es el nuñismo y por tanto el 17% del barcelonismo. Todos tienen fotos con Joseluis, presente, y en las elecciones iban con Freixa. Cada derrota viene acompañada de puro, soberano, rotet y pedo de doce segundos. Tienen en casa un ninotet asaeteado de alfileres a quien llaman Jan y andan ya con las cábalas de las próximas elecciones: ¿a quién atracarán para poder presentarse?

Nuñistas ‘home schooling’ (16%). Son la prueba viviente del gran fracaso de la inclusió social y el ningú queda enrere y el model d’èxit d’integració. Hablamos de nuñistas altamente violentos, no escolarizados, politatuados y desconocedores del Código Penal. Son la segunda pata de esa aberrante mesa de tres patas que es el nuñismo y miran aún en el chat de Messenger si una consigna les lleva a atentar de nuevo contra la integridad física de Laporta. Por supuesto, cada derrota del Barça llega seguida de un imponente consumo de euforizantes.

Ay, ay, sigan conmigo, que esto se pone lúgubre. Más gente que desea la derrota total de Xavi, y estos en el bando de los buenos:

Cruyffistas laportistas frente ‘sometent’ (11%): La dilatada y a menudo fallida tradición catalana del bandolerismo, de las familias de orden con les armes al rebedor de casa i si tornen a passar per aquí els fotem quatre tiros i els llancem al pantà encuentra eco y continuidad histórica en este sector del cruyffismo más montañés. Son gente propicia a la violencia verbal extrema y han llegado a odiar a Font más que a Luis Figo. Constituyen la guardia de corps de Laporta y con placer recibirían una bala en el pecho por el líder. En su ansia por proteger al único president al que dan legitimidad, hacen a Xavi culpable de cualquier mal que pueda acechar al club: la deuda, puto Xavi; que medio equipo no tenga 20 años, puto Xavi; que Dembélé sea un cruce entre la cabra ibérica y un pastillero de los 90, puto Xavi (ahí tienen razón, sospechamos); que nos atracaran en Champions y se lesionaran tres centrales, todo puto Xavi. En clara burla e insulto a los mandamientos de Cruyff, este sector (poca broma, un tercio del laportismo) prefiere lo que hay en el palco a lo que hay en el vestuario.

Cruyffistas laportistas Vogue (11%). Igualmente virulentos a la hora de increpar al equipo de Xavi, estos lo hacen por razones estéticas, no políticas. Las viudas de Pec atesoran vasta información sobre moda y complementos y aúllan ante determinados pantalones blancos o peinados con gomina. Este frente Adonis también posee prodigiosa memoria que les hace comparar al equipo de Xavi con el de Guardiola y reacciona con tremendo escándalo ante la revelación de que un equipo que tenía a Busquets 2011, Xavi, Iniesta y Messi es mejor que uno que tiene a Busquets 2022, Pedri, De Jong y Dembélé. Por todo lo anterior podemos convenir en que estos xavófobos, a diferencia de todos los ya citados, tienen, por lo menos, razón.

Cruyffistas fontistas ‘emprenyats’ (8,5%). En el fontismo también cuecen. Gentes de mal perder, que no digerieron la derrota electoral y para los que Laporta será siempre un sátiro incorregible y un nefasto gestor. Le desean lo peor, sí, pero aún tienen peores palabras para Xavi, que cambió de barco en el peor momento. Las derrotas de la Xavineta vienen aquí saludadas con ratafia y salmos a la Verge de Montserrat. Con su 8,5% (la mitad del fontismo, que a su vez supone dos quintas partes del cruyffismo) llegamos a un asombroso 63,5% de culers que se levantan en dia de partit, alé, alé, alé, queriendo que palmemos.

Uno puede preguntarse: ¿quién cojones queda? ¿De verdad hay un tercio que está por la causa? Justito, pero sí:

Nuñistas Semon (17%). Como ustedes saben, al nuñismo sector negocis se la suda el fútbol, no tienen ni idea de nada y encontró en este entretenimiento popular un remedio a las largas horas de tedio. Los domingos van al Semon, compran unas croquetas, invitan al gendre y gozan enormemente de ver ganar a Xavi. No, saben si hemos jugado bien o mal. Sí, siempre creen que Dembélé ha sido el mejor.

Cruyffistas laportistas sector «a Xavi també l’odiàvem?» (11%). Penoso destino el de éstos, separados del resto de su camada, apartados de sus correligionarios, sospechosos de todo crimen. Les pasa que si ven al Barça con extremos, queriendo el balón y con Pedri y Busquets sobre el césped sienten que ése es su equipo. También tienen memoria, y saben que nada les hizo más felices que un Barça donde mandaba Xavi. Y claro, no les sale la inquina.

Cruyffistas fontistas ‘Ni un paper a terra’ (8,5%). No todos los habitantes del lodazal futbolero vinieron al mundo a arrancar ojos y mutilar dedos a mordiscos. Esta buena gente (la mitad de los votantes de Font) quiere disfrutar de su equipo y aún vería como una postrera victoria el hecho de que a Xavi y Jordi les fuera bien en la vida. Y oye, contentos que es posen si guanyem.

Es con este 36,5% de beneits que dan aliento a la causa en el Tikrit de Aristides Maillol con lo que nos enfrentamos al mundo, al Mal, al VAR, a Florentino, al multicampeón de Champions, a los jeques, a las insondables leyes de la locura futbolera. Ni el Tata, ni Setién, ni el bueno del Rónald tuvieron menos apoyo. Conviene ser conscientes de que a veces las cosas no van bien y es fácil mirar al niño de 19 años que perdió un balón, o a la enfermería poblada de cracks. Pero tras años de infierno nuñista con sandromeu, el propio barcelonismo es hoy, en su charca podrida, su peor enemigo.

En ocasiones cuesta encontrar motivos para el optimismo: la Xavineta es una bici, un sidecar a molt estirar, y hay demasiada peña alentando la hostia en la próxima curva.

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