• La tatástrofe en números

    Como un simio ante la tabla periódica se sentirá usted ante estos números. Nada dicen y menos representan. Es el recuento de  pequeños triunfos y errores individuales cosechados a lo largo...

  • Domingo de ceniza

     Recordemos este domingo, 25 de mayo de 2014. Sepamos que fue el día del puñado de ceniza atascado en el esófago. Recordemos que en esta hermosa encrucijada vital La Banda acababa...

  • Trances

    -No podía perder ese partido. Habría hecho cualquier cosa por ganarlo. Cualquier cosa incluye matar gente.  Dani T., 15.5.14 La otra noche nos dedicamos a la autocompasión, el envilecimiento y la...

  • La quiero, no la quiero

    Porque no se puede imaginar un club con menos armonía entre dirigentes, técnicos y jugadores. Porque los vestuarios rotos ni ganan ni deberían ganar. Porque el Atlético tiene una cuarta parte...

  • El tiempo del absurdo

     -¡Qué notable sería que me volviera loco y los matara a ustedes a tiros, suicidándome luego! Los siete locos, Roberto Arlt Muchas son las fuerzas que combaten en el cuadrilátero del...

  • El duelo de Busquets

    Ustedes ya vieron el partido. El Villarreal jugó más tenso y dominaba 2-0 a media hora para el final. El Barça siguió atacando por una extraña inercia, como un tentetieso sin...

  • Marty, Rust y una revelación

    Nota introductoria: este bloguero está a favor de la inclusión del spoiler en el Código Penal y jamás osaría desvelar nada que pudiera arruinarles la grandiosa primera temporada de True Detective. No sufran, pues,...

  • Nuñismo para adolescentes (y III)

    Siempre es comprometido para un periodista que vive en Barcelona y paga hipoteca tratar de explicar ese movimiento folklórico que es el nuñismo. Entenderán, pues, que en esta noche fúnebre zanje...

  • El tercer funeral

    A lo mejor no debería sorprendernos que el mejor equipo que hemos conocido no haya tenido una muerte, sino tres. Pero sorprende y asombra; morir tres veces es un privilegio raro...

  • Una china que reza

    Era el minuto 85 y un joven, talludito ya, rompió a llorar en el bar. El pobre no se esforzaba en ocultar sus lágrimas y desde todos los rincones del local...

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