• Las notas (I). ERE defensivo

    Nuestros amigos los defensas. Estaba siendo un año primoroso, todo iba bien, había actitud y concentración y el equipo encajaba poquísimo. Iba todo tan jodidamente bien que en enero se largó...

  • La sombra del Tata

    Ustedes saben que los números mienten y que ni 50 millones de hojas de cálculo explican el arte que deja Messi en un solo golpeo. Pero ahora que ya urge valorar...

  • Cristiano ‘forever’

    Son días de luto en este agujero. La horrenda Francia avanza sin piedad y Cristiano abandona el Mordor CF. Bien merecen sus depiladas cejas un postrero homenaje en este rincón. Vayamos...

  • Más grande que la vida

    Servidor no recordaba esta felicidad. Ayuda, mucho, tener una selección. Aquí tienen diez razones para amar el Mundial Nunca la burocracia nos había interesado lo más mínimo pero estamos a tope...

  • Nos quedaba el respeto

    Arranca el Mundial y La Bestia Parda vuelve a enfundarse la albiceleste con su dorsal -el 10- y su nombre -Sísifo- para aracar la cumbre más difícil que uno pueda imaginar....

  • Nosotros los locos

    Léase con voz solemne y a ser posible con un amigo rongo haciendo ecos y con algún amigo especialmente patilludo puesto a contraluz. Dice así. Nosotros los locos establecemos la abolición...

  • Querer a Zidane

    Su insultante fotogenia, verbo vacío y el recuerdo de la volea de todos los tiempos siempre han hecho que Zidane no nos cayera demasiado simpático. Admitamos que su fútbol fue formidable,...

  • El sicario

    Nos duelen el alma, el corazón y las entrañas. Repetimos en voz alta la magnitud del horror (cua-tro-Cham-pions-en-cin-co- a-ños-es-tos-tí-os) y el cuerpo nos pide convertir este búnker en sarcófago funerario de...

  • El fin del fútbol

    No nos gustan las despedidas. Se nos hacen largas y penosas. Si les sobra azúcar, nos empalagan, nos recuerdan nuestra querencia por lo kitsch y lo melindro: somos catalanes, una superpotencia...

  • El tercer gigante

    Iniesta, tres sílabas, torrente de recuerdos y afectos, la tez fantasmagórica, un eco de fútbol irreal. Nuestra relación sentimental con los futbolistas comienza en esta era cuando alguien advierte de que...

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