Los nuestros

  • Jefesito K Ase

    Y los maléficos palitos gravados en las paredes de esta Caverna prueban también que un Horror grande ha crecido entre nosotros. Javier Mascherano, una de las voces con más fuerza moral...

  • Cosas que no creeríais

    La cosa de las naves en llamas más allá de Orión nos impresiona tirando a poco. Los rayos C en la oscuridad, la puerta de Tannhäuser… Bah. Qué quieren que les...

  • La guerra total

    ¿Cuánto puede aguantar un cuerpo enfermo? ¿Cuánto puede aguantar un vestuario? Estas dos preguntas han tronchado de cuajo nuestro optimismo. La primera cuestión atañe exclusivamente al drama personal de Vilanova, que...

  • El gafe

    El fútbol es un gran lugar para exhibir las parafilias sin necesidad de ocultarlas en pegajosos cajones. En este rincón de barbarie, ya lo saben, sentimos gran inclinación por la rareza....

  • Luxación cerebral

    ¡Oh, hermanos cavernarios, qué cosa hermosa el sentirse unidos por la rabia y la ira! En la semana en que teníamos que ganar un título, volvemos a vernos lastrados por esa...

  • El mejor de los mortales

    Tan desgarbado de movimientos como de palabra, ee adolescente, en las discotecas, debió ser el típico larguirucho tímido de bamboleo robótico, presa del acné, tan atractivo como una mantis en celo....

  • Homilía fúnebre. Y un ataúd vacío.

    Los futbolistas son ante todo mamíferos y, en tanto que tales, les está vedado el don de la resurrección. La obviedad viene a cuenta de lo que se ha encontrado Tito...

  • Autocrítica

    Una de las pocas cosas buenas de este verano horrendo ha sido recordar el demoledor poder corrosivo de la autocomplaciencia. Fue posible gracias a una entrevista a Bojan en RAC1. Pocas dudas nos...

  • El gafe

    Ayer un japonés le metió un gol a España y tras la victoria lloró como un niño. Puede pensarse que lloraba por ese tanto, que valió un triunfo en el debut...

  • Uno de los nuestros

    La muy íbera costumbre de embellecer las biografías de los difuntos en cuanto traspasan siempre nos pareció una estupidez. No nos engañemos, pues: cada una de las 173 veces que Keita...

« Página anteriorPágina siguiente »