Los nuestros

  • Centuriones (VI): Ivan Drago

    La épica del tío rubio duro de cojones y con una silenciosa aunque sin duda apasionante actividad sexual nos ha marcado mucho en este país. Normal, joder: aquí somos bajitos, morenos...

  • Centuriones (V): Ablanedo III

    El darwinismo que rige en el fútbol de alta competición es implacable. Según sus leyes, no existen los delanteros lentos, ni los laterales gordos, ni los centrocampistas de cuádriceps lánguidos. Es...

  • Osadía, Alegría

    Fue una imagen para el recuerdo y retrató el cuajo de un futbolista. Neymar, tobillo ensangrentado, grita desde la camilla al banquillo haciendo el gesto de cambio. De cambio de calcetín, claro,...

  • Centuriones (IV): Caballo loco

    Rafinha forma parte de cierta generación de tíos de La Masia de los que uno diría que vienen del Friburgo, el Stoke City o el Palmeiras. Hay algo en su juego...

  • Centuriones (III): El hambre

    Enjaular a un depredador puede ser peligroso. Enjaular al hambre resulta imposible, además de un contrasentido y una insensatez. Enjaular a Luis Suárez, Dios santo. Esta semana ha dicho que está...

  • Centuriones (II): Un hombre que no habla

    Admitámoslo: no es Humphrey Bogart, ni Sinatra. Pero joder, Mathieu es un tío duro. Su fichaje llevó en pleno verano a muchos culés a visitar los barrancos de su entorno para...

  • Centuriones (I): Deco ha vuelto

    -Fíchame un Deco. Miles de entrenadores lo han dicho antes. Y seguro que alguien lo diría la pasada primavera. A Deco le llamaban así por decozinho, o tartamudo, y de sus...

  • El delantero invisible

    «The punch that knocks a man down he doesn’t really see«.  The Fight, Norman Mailer En el fútbol profesional hay espacio para las relaciones maternofiliales. Fíjense ustedes en un buen central,...

  • Oh, capitán

    «¿Quiere saber algo de él?», cuenta un anciano que compra queso y bacalao en el mercadillo de La Pobla de los miércoles. «Una vez, hace ya años, vino un circo y...

  • Valdés y la orfandad infinita

    Víctor Valdés: las arrugas del cogote, su andar simiesco por el área. Tatuajes, boca abierta y mirada dura. Los guantes, la camiseta negra, también la verde. Víctor Valdés como figura mítica...

« Página anteriorPágina siguiente »